Descripción: Son heridas abiertas generalmente poco profundas. Existen diferentes tipos de úlceras: Las gástricas o pépticas (que afectan el revestimiento del estómago, las duodenales (que afectan la parte superior del intestino delgado) y las úlceras del esófago (relacionadas al reflujo).
Descripción: A veces la glándula tiroides situada en el cuello se agranda, haciéndose visible un abultamiento en el cuello "llamado bocio o coto".
Causas: La causa puede ser poca la ingestión de yodo en la dieta de la persona o también puede deberse a un tumor o una inflamación de la tiroides "enfermedad de Hashimoto". Si no se trata el bocio, este puede crecer a tamaños gigantes, oprimiendo la tráquea que va por detrás de la tiroides y causando asfixia.
Síntomas: El principal síntoma es la inflamación de la glándula tiroides, la cual puede ejercer presión sobre la tráquea y el esófago, lo que a su vez puede llevar a: dificultades respiratorias, tos, ronquera, dificultades para deglutir. Puede haber hinchazón de las venas del cuello y mareos cuando se levantan los brazos por encima de la cabeza.
Remedios caseros
Rábano: Comer 10 rábanos picados finamente, condimentados con sal yodada, 10 minutos antes de cada comida.
Berros: Hervir 100 gramos de berros en medio litro de agua, licuar los berros hervidos y extraer un zumo el cual se debe tomar 1 copita tres veces al día.
Ajos: Comer tres ajos crudos al día, beber también una infusión de algas. También tomar caldo de ajo con cebolla.
Frutas y verduras: Comer berros y peras, arroz integral y berenjena.
Arrayan: Hervir en un pocillo de agua 2 cucharadas de cascaras de arrayán y tomar de esta agua por la mañana al levantarse y por la noche al acostarse.
Plomo: Dejar por 90 días una plaquita de plomo sobre la parte afectada "sobre el bocio o coto".
Ortiga: Tomar en infusión bebidas de ortiga o pringamosa.
Aceite de caracol: Untarse aceite de caracol sobre el bocio permanente hasta curarse y tomar caldo de ajos con cebollas, jugo de remolacha y de uvas negras.
Jugoterapia: Mezclar 1/2 vaso de jugo de remolacha, 1/2 vaso de jugo de alcachofa, 1/2 vaso de jugo de brócoli, 1/2 vaso de jugo de rábanos y 1 vaso de jugo de uva sancochada. Revolver y tomar de 4 a 5 veces en el día.
Kion: Lavar y rallar una raíz pequeña de kión y obtener una cucharada de ella la cual debe ser agregada a una taza de agua hirviendo. Tomar media taza de esta infusión dos veces al día.
Pimienta: Mezclar pequeñas cantidades de pimienta de cayena (5-7 granos) en ensaladas o en agua caliente o fría, ya que estimula la tiroides cuando está lenta como en el caso del hipotiroidismo. Sin embargo, no se debe consumir más de esa cantidad, ya que puede irritar la membrana mucosa del aparato digestivo.
Roble: Hervir 2 cucharadas de corteza de roble en un litro de agua durante 15 minutos. Luego, agregar la cantidad suficiente de arcilla para obtener una pasta homogénea. Aplicar esta preparación directamente al cuello durante el máximo tiempo posible.
Nueces: Las nueces, especialmente las nueces verdes, contienen componentes que estimulan la producción de las hormonas tiroideas. (Decocción de 4 nueces por litro de agua durante 20 minutos. Beber dos tazas diarias. Comer nueces frescas o utilizar el aceite de nuez crudo en ensaladas).
Genciana: Constituye un buen re-medio para incrementar la producción hormonal de la tiroides. (Maceración al 0,2 % de raíz de genciana durante un par de días. Colar bien y disolver 400 gr. de miel. Beber un par de copitas al día).
Pasionaria: Muchos de los síntomas relacionados con el hipotiroidismo (depresión, insomnio, dolor de cabeza, etc.) pueden aliviarse con la utilización de esta planta. (Infusión de un par de cucharadas de la planta seca por medio litro de agua. Beber un par de taza pequeñas al día).
Recomendaciones al tratar el bocio
- Consumir una dieta rica en pescados y mariscos los cuales aportan proteínas necesarias para la producción de aminoácidos esenciales y básicos para asimilar el yodo el cual regula la tiroides.
- Usar sal marina sin retinar en lugar de sal marina refinada, ya que ésta, aunque tenga yodo, carece de oligoelementos.
- Realizar ejercicios físicos como caminar o nadar para mejorar el metabolismo.
- Evitar alimentos que pueden dificultar la absorción de yodo en el organismo como son la col, col de Bruselas, coliflor, brécol, espinaca, repollo, brócoli, soja o soya, duraznos, alubias y lima.
- Evitar los alimentos procesados.
- No consumir agua del grifo (en su lugar preferir destilada), ya que contiene chlorine y flouride los cuales bloquean los receptores de yodo de la glándula tiroides.
