Descripción: Son heridas abiertas generalmente poco profundas. Existen diferentes tipos de úlceras: Las gástricas o pépticas (que afectan el revestimiento del estómago, las duodenales (que afectan la parte superior del intestino delgado) y las úlceras del esófago (relacionadas al reflujo).
Descripción: Es la ruptura de los diminutos vasos sanguíneos que se encuentran al interior de la nariz, provocando la expulsión de sangre. Es común que se presente eventualmente.
Causas: Aparecen por sonarse fuerte o hurgarse mucho la nariz. También debido a una infección, lesión en la mucosa, sequedad y formación de costras en la zona nasal. Puede producirse, además, por presión alta.
Síntomas: Expulsión espontánea de sangre por la nariz, costras al romperse botan sangre.
Remedios caseros
Comino: Macerar el comino en vinagre y aplicar sobre la zona afectada.
Perejil: Machacar hojas de perejil, hacer una bolita y poner dentro de la nariz.
Pan: Poner pan recién hecho sobre la herida sangrante, siempre y cuando esta sea superficial.
Presión: Presionar con los dedos la nariz (en su parte blanda) y respirar, lentamente, por la boca.
Paños fríos: Aplicar paños fríos sobre la frente y la nuca, ya que el frío, especialmente sobre las vértebras cervicales, excita el sistema nervioso simpático, lo que provoca la contracción de los vasos sanguíneos.
Limón: Empapar bolas de algodón en jugo de limón y colocarlos dentro de los orificios nasales. Cambiarlos después de media hora.
Ortiga: Preparar un té de ortigas. Para ello, se debe echar 3 cucharadas grandes de ortigas secas en un vaso de agua hirviendo y dejar que repose durante 5 minutos. Mojar un algodón con esta infusión y colocarlo dentro de la fosa nasal sangrante.
Vinagre: Taponar el lado sangrante con un algodón humedecido en vinagre blanco cuyo ácido cauteriza suavemente
Te de hierbas: Mezclar en cantidades de 20 gr. de ciprés, bolsa de pastor, cola de caballo y anís verde, por medio litro de agua. Hervir durante 3 minutos, dejar en infusión y colar. Empapar un algodón y aplicar sobre la fosa nasal, manteniendo la cabeza inclinada hacia atrás durante unos minutos.
Cebolla: Picar en pedacitos pequeños media cebolla y mezclar con perejil previamente cortado. Hacer un tapón que se colocará en la fosa nasal que sangra. Luego, frotar la frente con un paño empapado en alcohol.
Cola de caballo: Verter un puñado de cola de caballo en una taza de agua que esté hirviendo. Tapar, colar y cuando esté fresco, lavar la nariz con este cocimiento.
Alfalfa: Calentar varias hojas de alfalfa y luego colocar, a modo de emplasto, en la entrada de la fosa nasal que presenta la hemorragia.
Hierbabuena: Poner hojas de hierbabuena frescas y lavadas en las fosas nasales y la sangre dejará de fluir.
Menta: Hervir 2 cucharadas de menta en una taza de agua durante 5 minutos. Tomar esta infusión la cual favorece la coagulación inmediata de la sangre resultando muy eficaz para las hemorragias nasales.
Presión: Colocar un pañuelo entre la parte interna del labio superior y la encía del mismo lado donde se tiene la hemorragia. Presionar ligeramente.
Plantas medicinales
Geranio; Sumergir una tela limpia en una infusión de geranio y colocarla en la zona afectada.
Molle: Hervir a fuego lento 10 gr. De frutos en 1 litro de agua, durante 5 minutos. Dejar reposar y colar. Hacer lavados con el cocimiento.
Milenrama: Su riqueza en taninos, así como el camazuleno, la apigenina, y la luteolina, le confieren propiedades le confieren propiedades astringentes. El polvo de esta planta aspirado por la nariz ayuda a prevenir el sangrado nasal. Aspirar una pizca de polvo de la planta. Infusión de 1/2 cucharadita de esta planta por vaso de agua. Beber 1 taza al día.
Roble: Machacar un pedazo de corteza seca de roble en un mortero, triturarla con el molinillo y aspirar una pequeña pizca por la nariz.
Ciprés: Inhalación de los vapores de agua caliente en la que se han añadido unas 7 gotas de aceite esencial de ciprés por litro de agua.
Saúco: Otro árbol con probadas propiedades astringentes. Machacar unas hojas secas hasta convertirlas en polvo. Introducir una pizca en la fosa nasal.
Limonero: Mojar un algodón con zumo de limón e introducirlo en la nariz que sangra. Mantenerlo en su interior unos 20 minutos.
Ortiga: Aplicar el zumo de ortiga en el interior de las fosas nasales ayuda a detener el sangrado.
Perejil: El jugo de perejil fortalece las paredes de los pequeños capilares de la nariz y ayuda a prevenir su ruptura. Mojar un algodón con el jugo de perejil e introducir en la nariz.
Sello de oro: Aplicar tintura de sello de oro sobre la nariz para detener el sangrado.
Vid roja: El polvo obtenido al machacar unas hojas secas puede utilizarse como astringente para detener las hemorragias nasales. Machacar unas hojas secas hasta reducirlas a polvo y aspirar poco.
Cola de caballo: Para uso interno utilizar la decocción durante 30 minutos de 100 gr. de la planta seca por litro de agua. Tomar tres tazas al día.
Ortiga: Zumo de la planta fresca, obtenido machacando la planta y tamizando la pulpa. Tomar media taza al día, dividida por la mañana y la noche (uso interno).
Alfalfa: Beber 50 gramos diarios repartidos en dos tomas de jugo fresco de las hojas (uso interno).
