Helados o thayas. (Ciudad de Potosí).

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Notas. Los helados, ese manjar que creemos propio de las regiones tropicales o de lugares de clima cálido, el habitante potosino consume tanto como el cruceño o el beniano. Pese al frío y la altura en que se encuentra la ciudad, 4.000 mts. sobre el nivel del mar, en Potosí se elaboran helados y son de delicada consistencia y exquisito sabor. Mentados son los que prepara doña Brígida, heladería situada en la plaza 25 de mayo.

El potosino tanto gusta de esta bebida congelada, que existe una variedad del picóle italiano, propia del lugar y elaborado con productos nativos, que lleva el nombre quichua: thaya, cuya traducción es frío. Su preparación está circunscrita al afán familiar y se explota en escala mínima como industria casera.

Hay thayas de pitu (nombre quichua de la harina de cebada); de oca (oxalis tuberosa), tubérculo nativo de los Andes, de camote y de varios otros productos.

Consignamos las fichas del recetario más popular en la ciudad de Potosí.

Recetas:

1. Thayas de ocas.

Ingredientes: Una porción de ocas (oxalis tuberosa), azúcar, canela y clavo de olor.  Airampu.

Preparación: Se hacen cocer las ocas. Se les corta las colitas.

Las ocas se aplastan hasta que tengan la consistencia del puré.

Aparte se hace hervir canela, clavo, se le agrega azúcar al gusto haciendo almíbar. Se mezcla bien con el puré de ocas. La consistencia de la masa debe ser ligeramente dura.

Se coloca sobre una tablita limpia, dándole forma de un pequeño adobe.  Luego se deja en el techo o en un lugar a la intemperie para que congele. A las seis de la mañana se le rocía con un poquito de agua endulzada y coloreada con airampu. A las diez de la mañana se sirve.

2. Thaya de leche.

Ingredientes: Leche, pan duro, coco rallado, azúcar. A veces canela y clavo.

Preparación: Se hace hervir la leche con un poquito de canela y clavo y dimediada con agua. Se mezcla con pan duro y coco rallado hasta que se obtenga una masa de consistencia moldeable. A veces se le agrega maní tostado y molido.

Se coloca en platos o en moldes para que congele en la intemperie.

3. Thaya de manzana.

Ingredientes: Una porción de manzanas peladas, canela, clavo de olor, azúcar y airampu.

Preparación: Se hacen cocer las manzanas pela-das. Luego se las aplasta hasta que tenga la consistencia del puré.

Aparte se hace almíbar con canela y clavo de olor. Se mezcla el almíbar con el puré. Sobre una tablita se moldea en forma de adobe y se deja en el techo para que congele. A las seis de la mañana se le rocía con un poquito de agua endulzada y coloreada con airampu.

4. Thaya de pitu.

Ingredientes: Harina de cebada que venden en el mercado, azúcar, clavo, canela, airampu.

Preparación: La harina que ya está retostada y molida se mezcla con el agua de canela y clavo, que antes ya está almibarada hasta que tenga la consistencia un poco dura, que no esté aguanosa.

En una tablita se moldea el adobe y se coloca a la intemperie para que congele. A las seis de la mañana se le rocía con un poco de agua azucaradas y coloreada con airampu.

5. Thaya de camote.

Ingredientes: Camotes maduros y asoleados, azúcar, canela, clavo, airampu.

Preparación: Se hacen cocer los camotes; luego se los aplana hasta la consistencia de puré. Se los mezcla con el almíbar con canela y clavo. Se lo moldea en forma de adobe sobre una tablita y se deja a la intemperie. A las seis de la mañana se le rocía con agua azucarada coloreada de airampu.

Contenidos Relacionados

—Perkha patapi manteca manquita.
Traducción: sobre la pared una ollita de manteca.
(r. C. Pocoata. Prov. Chayanta).

—Larkhata pfinquini Uokhe k'ullu llokheriskha.
Traducción: salta la acequia con un palo debajo del brazo izquierdo.
(r. C. Pocoata. Prov. Chayanta).

—Alkhoypis wallperollaraj.
Traducción: mi perro es todavía cuidador de gallinas.
(r. C. Vitichi. Prov. Nor Chichas).

Nota
Este pasatiempo tan popular en nuestro medio, en las áreas campesinas del departamento de Potosí, la mayoría son en lengua quichua, en razón de que el habitante de dichos lugares prefiere utilizar su lengua madre en muchos aspectos y situaciones. Parece increíble que camino a los quinientos años de imposición de la lengua española, hasta ahora ella no fuera vigente en los grupos nativos bolivianos.

Hasta ahora no hemos elaborado un cancionero boliviano que registre toda nuestra riqueza poética de creación popular. En relación a lo que atesoramos, poco se ha hecho. Se ha recogido alguna coplería perteneciente a determinadas áreas folklóricas pero una obra vertebrada a nivel nacional no tenemos. Una razón más que justifica la publicación de la coplería que pudimos recoger en el departamento de Potosí.

A
AJÍ DE CAMINANTE. (Mina Siglo XX). Vianda preferida por el minero. (Ver cap. Comidas).

ARMADO. (Mina Pailaviri-Potosí). Es el individuo que está sacando de la mina el mineral sustraído, sea en bolsitas o en la forma personal de su ingenio.

ARME. (Mina Pailaviri-Potosí). Es la técnica de ocultar en el cuerpo el mineral que se está robando.

En la toponimia del departamento de Potosí, se observa que la mayoría de los nombres de sitios, lugares, parajes, cerros, minas, etc., si no están en idioma aimará, por lo menos provienen de él o tienen raíz de esta lengua, lo que puede afianzar la teoría de que la expansión del imperio aimará o kolla había pasado los límites de los Charcas.

A

ACACIO. Cantón de Prov. General Bilbao. (Antes perteneció a Prov. Charcas). Del aimará: acaja, aquí está, esto.

La costumbre de apodar es una característica sociológica del pueblo boliviano más adentrada en algunas regiones que en otras. En Potosí es vigente la costumbre y en éste capítulo consignamos los apodos que tienen carácter regional o colectivo:

BARTOLOS, a. de los oriundos del cantón Betanzos, provincia Cornelio Saavedra. El apodo se origina en que festejan con mucho boato y entusiasmo el día de San Bartolomé, patrono del pueblo.

Era una vez una cholita que tenía que casarse con un caballero. Su suegra le ha dicho: cuantos días faltan para el matrimonio. ¿Ya has hecho la chicha? No todavía, traigan maíz, y le habían dado el maíz. La cholita tenía jarritos de plata y en cada jarrito chiquito había puesto cuatro maicitos. Su suegra le ha dicho:

—Esto es hacer chicha. —Si pues.
—Qué es esto, no va alcanzar ni pa el perro, menos para mí.
—Entonces ustedes háganse. Y se había ido acostar y a la media noche se había levantado y se había escapado.