Costumbres y Supersticiones

1. Costumbre referente a la muerte). (Prov. Ñor Chichas Cantón Toro Palca. Comunidad o rancherío Visijsi).

Costumbres y Supersticiones

Costumbres populares. Calle donde se situan las vivanderas de comidas populares (foto A.P.C)

Cuando muere una persona se avisa a toda la comunidad pasándose la voz de cerro a cerro.
El cadáver se lo coloca al centro de la principal habitación para exponerlo a los amigos y familiares del difunto y velarlo toda la noche. Durante el velatorio no se bebe pero es obligado invitar comida: mote (maíz cocido), tostado de maíz o de habas, laguas (masamorra de harina de maíz). Se ofrece la vianda anunciando antes quién invita, que generalmente es un familiar del difunto.

Durante el velatorio se efectúan juegos que bien podrían llamarse de carácter ceremonial.
Entre los juegos tradicionales que realizan esta la corrida de toros, remedo de la diversión española. Los asistentes al velatorio ingresan a la habitación donde está el cadáver, simulando ser una manada de toros, arreados por el dueño o por el encargado del juego. Ingresan de cuatro patas mientras el cuidador hace ademan de latiguearlos, bufando y atacando todo lo que encuentran a su paso, voltean ollas, enseres, gentes, y aún el cadáver llevándolo de un lado al otro de la habitación.

Otro juego es el de la ovejera o pastora. Aparece una imilla arreando su rebaño, cantando cancioncillas en quichua. Tras de ella viene un llokalla (jovenzuelo) y simula violarla. La joven se defiende y grita, y las ovejas ante el alboroto se desbandan. Mientras esto ocurre otro participante haciendo de zorro empieza a dar fin con las ovejas. Al final cuando el llokalla simula haber satisfecho su apetito sexual, se levanta y la imilla ovejera cayendo en cuenta de lo ocurrido a su rebaño, comienza a gritar, a llorar y lamentarse, y a contar sus ovejas que todas están tendidas en el suelo.

Así pasan la noche velando al muerto: comiendo y jugando.

Al día siguiente efectúan el entierro, llevando el cadáver a la carrera y en un cajón rústico sin tapa, descansando en los lugares destinados para ello, denominados alma samana, descansadero del alma en quichua.

Después del entierro vuelven a la casa de los deudos y los acompañan durante toda una semana, consolándoles, tratando de darles compañía, ayudándoles en los quehaceres de la casa, cocinando, trayendo leña.

2. KHOPATANTAKU. (Superstición). (Ciudad de Potosí). Quichua: basura y desperdicios. A la costumbre que se tiene después de pasar una fiesta popular, de quemar la basura junto con un plato o mesa de sahumerio.

3. TOKHO. Costumbre relacionada con la muerte. Prov. Porco. Se denomina así a la misa de ocho días y al convite con el que se continúa.

Después de la misa los asistentes son invitados a la casa de los deudos, donde se sirven cabezas de cordero que hierven en el centro del patio y sobre enorme hogar Los invitados comen todo, menos los ojos, que los arrancan y los arrojan al fuego para que revienten. Se cree que en ese momento también es-tan reventando los ojos del difunto a quien se ha ofrecido la misa.

4. RUMITANKHAY. Costumbre sexual. (Puna. Capital de la provincia Linares). Después de bailar la Caja Rueda, danza exclusivamente nocturna, los participantes varones cumplen la costumbre del Rumitankhay, que a más de Puna se practica en Chaqui, Alcatuyu, Belén y otras vecindades cercanas.

La palabra quichua Rumitankhay se traduce literalmente por los empujadores de piedra. Interpretativamente se ajusta a la siguiente explicación: para empujar un pedrón se utiliza el barreno o los barrenos de muchos individuos. Una manera picaresca de comparar esta labor con la violación.

El Rumitankhay es la costumbre de carácter sexual, que se practica todas las noches de carnaval o después de las fiestas campesinas donde se baila la Caja Rueda. Consiste en ir a buscar jóvenes adolescentes y violarlas. Dos o tres muchachos se reúnen y van en busca de jóvenes a quienes hacerles el amor, con la aceptación de ellas o a la fuerza. Conducen a las muchachas a la quebrada del río Mikulpaya, cerca a la población de Puna.

Es costumbre netamente indígena, pero aprovechada por los khalas (cholos) que se disfrazan con ropas nativas y valiéndose de la oscuridad de la noche, practican el Rumitankhay. En tales casos las indiecitas se quejan así: "cholo tankhaycu" (Quichua: el cholo me ha empujado).

Puna, 1976.

5. WAYÑU WAYAKHAS. (Relacionada con la música). (Área quichua. Depto. Potosí). Quichua: el hombre que lleva en la bolsa las canciones. Se denomina así al campesino compositor, que dedica su vida a crear música para las fiestas de la región. Dentro del campesinado es conocido, considerado y respetado. Son personajes populares y queridos. Cada región tiene su wayñu wayakhas. De ellos, los jóvenes aprenden las coplas y canciones que cantan en la fiesta de su pago. Es lo que en occidente se llama compositor, músico, poeta, es decir un artista.

6. KKIÑAS. (Derecho de propiedad). (Cantón Toro Palca. Comunidad Visijsi). Se denomina así a una piedra clavada en la tierra y en lugar visible, que sirve de señal delimitadora del terreno que pertenece a cada comunario. También se utiliza en la delimitación de comunidades.

7. KKIWICHA. (Superstición) (Cantón Quechisla. Prov.Nor Chichas). Creencia indígena de la región chicheña, que los colores del arco iris persiguen a las personas que visten ropas de color de sus gamas en el momento que se presenta, introduciéndose en el cuerpo humano. A los hombres les hincha el estómago llenándoles de agua. Cuando la kkiwicha es macho, embaraza a las mujeres, naciendo un niño raquítico, pequeñito y con cara de diablo. Las mujeres en estado de gravidez se cuidan de ver el arco iris. El indígena nunca le señala con el dedo por temor a que después se le pudra.

8. WAKHE. (Costumbre agrícola). (Ñor Chichas: Cotagaita, Cotagaitilla, Río Blanco, San Antonio, La Poroma, Hornillas, Quechisla y otros lugares) Palabra quichua, equivale a decir siembra, o momento de sembrar, o acción de sembrar. Cuando se dice "vamos a un wakhe" se entiende que se está invitando a sembrar.

El wakhe o fiesta de la siembra es costumbre vigente en el sur de la república, especialmente en las regiones de Nor y Sur Chichas. De un lugar a otro tienen diferencias de tipismo que no deforman ni cambian sustancialmente el sentido de conmemoración ritual que tiene esta reunión particular y que solemniza una familia, un individuo o un grupo pequeño.

El wakhe se realiza solo en la siembra con yuntas. Cuando todos, invitados y dueños de la chacra, están presentes se amarran los bueyes al yugo, se los adorna con flores. La solemnidad y el derroche está en proporción del tamaño del terreno y de la cantidad de yuntas que el dueño pondrá a disposición de los asistentes. En caso de una chacra ex-tensa se contratan labradores que ayuden en la siembra a los invitados.

Reunidos los asistentes organizan la siembra. El que maneja la yunta se le denomina gañan, término muy hispano, a la sembradora iluri, vocablo de indudable raigambre quichua. El que reparte la semilla que va a sembrarse, se le denomina Pachatata, voz aimará cuya traducción es dos hombres, o con la fuerza y personalidad de dos hombres. Las personas que tendrán a su cargo el reparto de bebidas y comidas a los asistentes reciben el nombre de servicios.

Entre los invitados se ha escogido un capataz, a quien todos deben obedecer. El capataz, con un pequeño látigo hace señas de azotar a los que guían el arado, simula que les está apurando el trabajo. Les da suaves latigazos en la espalda, que motiva la risa y la alegría de los asistentes.

En la siembra, el alférez, que en este caso es el dueño del terreno a sembrarse, establece premios para el gañan y la iluri que madrugan al trabajo. El premio consiste en una botella de vino o una botella de aguachado (alcohol aguado), un conejito enjaulado, o un pajarillo o una paloma.

Se empieza el trabajo después de algunas libaciones. Todos deben guiar el arado siquiera un instante, labradores, invitados y dueños, a fin de que la siembra tenga buen auspicio y la próxima cosecha sea abundante.

Los dueños del terreno que no disponen de muchas yuntas, para ese día se fletan o hacen ayni, préstamo condicionado en la devolución que debe ser en la misma especie o forma, nunca en distinta.

El wakhe, indudablemente es una fiesta campestre. Ese día se toca guitarra o instrumentos autóctonos, se canta, se baila, se come, y al atardecer, cuando ha finalizado la faena de la siembra, dueño, invitados y labradores, regresan a sus hogares en completo estado de embriaguez.

Los licores que se beben son chicha, vino y aguardientes. Las viandas que se invitan son: picantes de gallina y conejo, pfataskha-uchu, ají de maíz pelado, llamado también ají de pelado.

Quechisla 1949.

9. WARMI MAÑAKU (Costumbre matrimonial). (Cantón Tacobamba, Provincia Cornelio Saavedra). Quichua, mujer prestada. Costumbre campesina cuya equivalencia en los grupos de cultura occidente es el pedido de mano matrimonial.

Es cuando la familia del hombre o novio visita en la casa a los padres de la mujer, a pedirla en matrimonio para el hijo. Esta costumbre comprende tres partes o periodos:

Primero. Después que el joven ha raptado a la muchacha y convive con ella, ruega a sus propios padres que vayan ante la familia de ella, a pedirla en matrimonio y perdonarse del rapto. Los padres muy de madrugada se acercan a la casa de los futuros consuegros. Ellos los esperan en el patiecillo que toda residencia indígena tiene. Allí los visitantes se arrodillan y les ofrecen puñados de coca en nombre de San José y la Mamita Dolores (Virgen de Dolores o Dolorosa).

Si los padres de la muchacha están de acuerdo, remoloneando aceptan la coca, pero si no lo están, porque el novio es flojo, o picaro, o amante de las fiestas, o mujeriego, rechazan terminantemente, piden que su hija vuelva, y arrojan de la casa a los pedidores de mano, a veces a empellones y hasta insultándoles.

Si les aceptan la coca, charlan un rato, y se despiden, ofreciendo regresar el próximo sábado.
Segundo. Vuelven el sábado llevando tres ikjuñas (Quichua: servilletas pequeñas laboreadas) con coca. Les entregan los ataditos, y charlan para que un próximo sábado se realice el warmi mañaku.

Tercero. El tercer sábado escogido los novios se trajean lujosos. La ropa femenina ha sido comprada por el hombre. Así esperan a los familiares del hombre con chicha, alcohol y viandas. Se hace la fiesta y a cierta hora, encierran al novio en una habitación conjuntamente con los familiares de la mujer, mientras los hermanos y primos de él, cogen a la fuerza a la novia y la cargan en las espaldas del más fuerte, y huyen a una distancia de la casa o hacia el lugar escogido anticipadamente. Allí esperan al novio que, después de persuadir a los futuros familiares, logra escabullirse rumbo al lugar en que lo esperan. Sus parientes le entregan a su futura mujer y esposa, y él, sacando una piola adornada de lanillas multicolores, le rodea por el busto y simula llevarla a la fuerza hasta su casa. Los vecinos que observan dan por público el noviazgo del futuro matrimonio.

Entonces se ha oficializado el warmi mañaku, resumidas cuentas es la prueba prematrimonial de la nueva pareja.

10. LAS KHAJCHAS (Costumbre minera). (Mina Pailaviri. Ciudad de Potosí). Khajcha, palabra quichua, cuya traducción es golpear o reventar. Khajchacamuskha, es había ido a hacer reventar o es el sonido del chocar piedra con piedra. O sea, que se ha dado éste nombre a cierto tipo de mineros, porque su trabajo consiste en golpear la roca o hacer reventar dinamita.

Khajchas, es el nombre del obrero que labora en minería sin pertenecer o depender de una empresa. Es el minero independiente. El que trabaja por su cuenta. Particularmente. Su trabajo puede ser en sociedad o depender de un patrón que ha contratado ese paraje para su explotación.

Trabaja, por ejemplo, tres en uno, cuya explicación es: del total del mineral explotado tres partes son para el Khajcha y una para el patrón o contratista mayor.

Estos Khajchas o grupos de Khajchas veneran al Tata Khajchitu, independientemente unos de otros. Escogen de Tata Khajchitu, al Señor Crucificado o a algún santo, o una simple cruz, y en algunos caros a la maqueta que representa el edificio de una iglesia; ejemplo, La Matriz o alguna otra que hubiera calado hondo en su sentir religioso. Cada Tata Khajcha, pertenece a un paraje o un grupo de Khajchas.

Se lo reverencia el día jueves de compadres, o sea, diez días antes del carnaval. Se lo arregla sobre andas con tules, profusión de flores y ceras. Se lo casa en procesión y se lo vuelve, desde el campamento minero hasta la Catedral, donde se ha contratado la misa. Mientras tanto, en el cerro, los encargados hacen reventar dinamitas. Es una forma de solemnizar la fiesta del Tata Khajchitu.

En sí qué representa el Tata Khajchitu? Para el minero es el principio contrapuesto al Tío, deidad maléfica de la mina. Es la divinidad buena que el minero escoge libremente para recibir de él su ampare y sus bondades.

Por extensión, también al Tío se llama Tata Khajchitu, aunque nunca se lo saque en procesión.
11. LOS ARBOLES (Creencia referente a la muerte). (Cantón Vitichi. Prov. Ñor Chichas). Producen abundante cuando alguien de la familia tiene que morir. Es premonición de muerte si florecen mucho y se cargan excesivamente de frutos. Se dice que después de la muerte del familiar o amigo el árbol también muere, se seca.

12. JUCU (Búho) (Creencias referente a la muerte). (Cantón Vitichi. Prov. Ñor Chichas). Cuando el búho se posa sobre el techo de la casa o merodea por sus alrededores, alguien muere.

13. SIEMPRE VIVA. (Creencia referente a la muerte). (Cantón Vitichi. Prov. Ñor Chichas). Esta planta también es conocida por hoja santa. Si florece, lo que es raro, muere el dueño de la casa o algún familiar cercano.

14. PADRINAZGOS. (Creencia). (Cantón Vitichi. Prov. Ñor Chichas). La persona que tiene mala fortuna o es muy desgraciada, debe mandar oficiar una misa y asistir acompañado de un padrino, el que será un tturu, nombre que se da a los campesinos oriundos del cantón Toro Palka.

La obligación del padrino es obsequir al ahijado con un pañuelo rojo, que él personalmente le amarra al cuello, acompañarle a misa y luego pedirle al sacerdote que coloque sobre la cabeza del ahijado los Santos Evangelios.

15. GRANIZO. (Superstición). (Cantón Vitichi. Prov. Ñor Chichas). Cuando arrecia una tempestad de granizo y está destruyendo los plantíos, para que se suspenda hacen reventar dinamita y forman en sus patios cruces de ceniza y gritan:
— ¡Supay, Liquiman ripuy!
(Diablo, ándate hacia Liquima).
Liquima, es el nombre de un cerro elevado, que en la región se asegura que es ahí la casa del Diablo.

16. HOTEL DE AGACHADOS. (Costumbre citadina). (Ciudad de Potosí). En la calle Chayanta y en plena vía pública, se colocan vivanderas a expender comida a mozos de cordel, artesanos pobres, albañiles y en general a gente muy pobre.

Las otras clases sociales les han dado nombres que ya son populares, como "Hotel de agachados', "Pensión de agachados", "Comida para agachados'.

Los comensales se sirven en cuclillas las viandas "almuercito", "caldito blanco", "ajicito de alverjas', pagando precios ínfimos.
Constantemente se escucha la siguiente conversación:
"—Servime un almuercito de arroz, señoray.
"—Con carnecita, sin carnecita?, con carnecita un peso, "sin carnecita cincuenta centavos".

17. SÍFILIS. (Medicina popular). (Estancia Witi-witi. Cantón Yura. Pro. Quijarro). Se cura con el jumpichi. Consiste en hacer hervir siete yerbas medicinales: khoa, andres-wayíla, suelda con suelda, sillu-sillu, lampazo, llantén macho, janapakho.

El recipiente donde hierven las yerbas se coloca dentro de una pequeña zanja, por debajo del suelo. El enfermo se para debajo de la olla, con las piernas abiertas; se encuentra desnudo y abrigado con un pfullu grueso, cobertor de lana. Debe recibir en el cuerpo todo el vapor del recipiente, permanecer hasta donde pueda soportar el calor.

Cuando ya el enfermo se encuentra agotado por el calor y el vapor, el brujo le hace dar una vuelta por el sitio donde se ha efectuado la curación. Como última fase lo meten en cama, le cubren bien para que traspire y duerma hasta el día siguiente.

18. HORMIGAS. (Medicina popular). Estancia Witi-witi. Cantón Yura, Prov. Quijarro). Otra manera de curar la sífilis es la siguiente: colocan un recipiente lleno de azúcar humedecida cerca de un hormiguero. Cuando el recipiente se ha llenado de hormigas, el enfermo comienza a comer el azúcar con hormigas. Dicen que el ácido fornico es el que cura la enfermedad.

19. VIZCACHA. (Creencia). (Prov. Nor y Sud Chichas). Se cree que las personas que comen carne de vizcacha envejecen prematuramente. "Van a envejecer pronto" dice el pueblo a quienes ve comer esta carne.

Se aconseja que a las vizcachas apenas cazadas, inmediatamente se les debe cortar la cola, a objeto que la carne no se torne hedionda o tarde cuando se la haga cocer.

Cuando se estrena un arma cazando una vizcacha, la colita del roedor se debe amarrar a la culata del arma para que traiga suerte y sean siempre abundantes las futuras cazas.

Para los kajchas, mineros veneros, las vizcachas son sagradas si existen dentro el perímetro de tierra que tiene destinado a su trabajo. El kajcha que caza una vizcacha, ya no puede encontrar mineral.

20. ZORRO. (Creencia). (Prov. Nor y Sud Chichas). El folklore referente a este animal es amplio: la nariz del zorro, desecada, se la atraviesa en un hilo y se cuelga del cuello de los niños a manera de collar, para que sirva de amuleto y proteja a la criatura de malignos y espíritus malos, que puedan asustarle o enfermarle.

De la carne del zorro se hace cecina y se guarda para dar en mate un pedacito, como medicamento para el dolor de estómago u otras enfermedades del mismo origen.

21. UMINACU. (Costumbre matrimonial). (Prov. Nor Chichas Cantón Calcha). Durante el festejo de la boda, los asistentes comienzas a bailar al son de una música especial para la ceremonia. Las imillas (mujeres) parientes del hombre mientras bailan sostienen en los labios una moneda de plata, la que llaman los campesinos pfata, de sello antiguo, y bailando bailando se acercan a la novia y simulando un ósculo suave traspasan la moneda de sus labios a los labios de ella.

22. Viaje al valle. (Cantón Calcha. Prov. Nor Chichas). El viaje a los valles de Monteagudo, Huacareta, Añimbu, que antiguamente hacían los calcheños, era un acontecimiento inolvidable. El calcheño iba a comerciar, hacer trueque de sus productos con los que existen en esas lejanas tierras ubérrimas. Su viaje lo efectuaba en época de invierno, seguramente porque en ese tiempo son más soportables las elevadas temperaturas de esas regiones.

Después de efectuar su trueque, regresaba a su casa portando ají, maní, chancaca y otros productos. La llegada a su casa era también un acontecimiento: sus familiares calculando el día del regreso, cotidianamente lo esperaban en las afueras del pueblo.

El regresaba eufórico y trayendo manojos de flores de las llamadas llave ttica, que era un simbolismo de que había llegado a los valles. Las flores obsequiaban a los que venían a visitarle y felicitarle por su buena llegada, juntamente con algo de los productos que había traído.

El hombre llegaba cantando las siguientes coplillas:

Valle manta llojsimuni
Lokho, lokho sombreroyoj
Quintal uchú khepiskha
Macha mayu wasquitayoj.

Súa uchú imbustero,
media pieza pantaloyoj
Saca manteca sombreroyoj.

Traducción:
He salido yo del valle
con mi sombrero deformado,
cargando un quintal de ají
y cruzando el río Macha.

Impuestero ladrón de ají,
con tu pantalón abombachado
y con tu sombrero del Saca Manteca.

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—Perkha patapi manteca manquita.
Traducción: sobre la pared una ollita de manteca.
(r. C. Pocoata. Prov. Chayanta).

—Larkhata pfinquini Uokhe k'ullu llokheriskha.
Traducción: salta la acequia con un palo debajo del brazo izquierdo.
(r. C. Pocoata. Prov. Chayanta).

—Alkhoypis wallperollaraj.
Traducción: mi perro es todavía cuidador de gallinas.
(r. C. Vitichi. Prov. Nor Chichas).

Nota
Este pasatiempo tan popular en nuestro medio, en las áreas campesinas del departamento de Potosí, la mayoría son en lengua quichua, en razón de que el habitante de dichos lugares prefiere utilizar su lengua madre en muchos aspectos y situaciones. Parece increíble que camino a los quinientos años de imposición de la lengua española, hasta ahora ella no fuera vigente en los grupos nativos bolivianos.

Hasta ahora no hemos elaborado un cancionero boliviano que registre toda nuestra riqueza poética de creación popular. En relación a lo que atesoramos, poco se ha hecho. Se ha recogido alguna coplería perteneciente a determinadas áreas folklóricas pero una obra vertebrada a nivel nacional no tenemos. Una razón más que justifica la publicación de la coplería que pudimos recoger en el departamento de Potosí.

A
AJÍ DE CAMINANTE. (Mina Siglo XX). Vianda preferida por el minero. (Ver cap. Comidas).

ARMADO. (Mina Pailaviri-Potosí). Es el individuo que está sacando de la mina el mineral sustraído, sea en bolsitas o en la forma personal de su ingenio.

ARME. (Mina Pailaviri-Potosí). Es la técnica de ocultar en el cuerpo el mineral que se está robando.

En la toponimia del departamento de Potosí, se observa que la mayoría de los nombres de sitios, lugares, parajes, cerros, minas, etc., si no están en idioma aimará, por lo menos provienen de él o tienen raíz de esta lengua, lo que puede afianzar la teoría de que la expansión del imperio aimará o kolla había pasado los límites de los Charcas.

A

ACACIO. Cantón de Prov. General Bilbao. (Antes perteneció a Prov. Charcas). Del aimará: acaja, aquí está, esto.

La costumbre de apodar es una característica sociológica del pueblo boliviano más adentrada en algunas regiones que en otras. En Potosí es vigente la costumbre y en éste capítulo consignamos los apodos que tienen carácter regional o colectivo:

BARTOLOS, a. de los oriundos del cantón Betanzos, provincia Cornelio Saavedra. El apodo se origina en que festejan con mucho boato y entusiasmo el día de San Bartolomé, patrono del pueblo.

Era una vez una cholita que tenía que casarse con un caballero. Su suegra le ha dicho: cuantos días faltan para el matrimonio. ¿Ya has hecho la chicha? No todavía, traigan maíz, y le habían dado el maíz. La cholita tenía jarritos de plata y en cada jarrito chiquito había puesto cuatro maicitos. Su suegra le ha dicho:

—Esto es hacer chicha. —Si pues.
—Qué es esto, no va alcanzar ni pa el perro, menos para mí.
—Entonces ustedes háganse. Y se había ido acostar y a la media noche se había levantado y se había escapado.