Fiestas Populares

Navidad en Vitichi

I. Datos generales

Vitichi es un ameno valle con un villorio del mismo nombre, que hace de capital de la Segunda Sección de la provincia Nor Chichas del Departamento de Potosí. Tienen fama la benignidad de su clima, su fruticultura y algunos cereales de incomparable calidad, como el maíz blanco, que se cultiva allí.

Al pueblo de Vitichi se llega por vía carretera que la une con las ciudades de Potosí y Villazón, los puntos de importancia más cercanos al pueblo. El camino es estable pese a los obstáculos que se presentan en épocas de lluvias en los lugares de Tuctapari, hoy denominado San Lorenzo de Potosí, y en San Gregorio. Vitichi es población de carácter festivo y de vecindad muy hospitalaria. Las fiestas religiosas las recuerda con solemnidad y si preferimos narrar la Navidad es por las peculiaridades y tipismo que observamos en dicha fiesta.

La fiesta de Navidad popularmente se llama Fiesta del Niño; y en tono festivo: Navidad punku khepi, bilingüismo cuya traducción es Navidad del que carga puertas.

La festividad comprende tres puntos concurrentes: Vitichi; Torrejón Grande, lugar bello y productivo situado a medio kilómetro de la capital y donde se levanta otra capilla; y el Socavón, capilla que se encuentra a la entrada de la población. En las tres capillas se veneran imágenes del Niño Jesús, fabricadas de cera, pero la de mejor factura artística es la de Torrejón Grande; y puede que este sea el motivo de la mayor solemnidad festejante de la Navidad en tal punto.

Los festejos comienzan al atardecer del 24 de diciembre y continúan hasta el 29, en que los vecinos dan por concluida la fiesta de Navidad como un hecho folklórico colectivo, continuando su vida cotidiana. De resabios de la fiesta quedan los Misachicus, vigentes hasta las vísperas del carnaval. Durante este lapso, los vecinos de las tres circunscripciones parroquiales se visitan mutuamente.

II. Organización de la fiesta

La fiesta está a cargo de tres alférez, siempre mujeres solteras, generalmente cholitas jóvenes del lugar. Para este cargo no se observa discriminación social alguna, puede ser alférez cualesquiera de las vecinas que el último día de la fiesta del año anterior se hubiera brindado "pasar" el próximo año. Indudablemente que esta decisión esta originada en la devoción al Niño y buscando la bendición religiosa, o es la retribución a un milagro que se piensa haber recibido. El cargo también infiere mayor consideración de su comunidad, en razón que se exige para ser alférez del Niño, tener responsabilidad, ser trabajadora y honrada, cualidades que no pasan inadvertidas en los solteros de la población. Por ello, las cholitas alférez se esmeran trabajando todo el año en la elaboración de pan y chicha, y negociando en todo lo que pueden para ahorrar el dinero necesario que deben gastarlo en las obligaciones sociales y económicas que les representará el alferazgo.

Las obligaciones de carácter religioso son: el arreglo de la capilla, y especialmente el Altar del Niño, con ramas de molle, zauces y flores. La iluminación con cerillos (velas), la construcción de los arcos de plata, la cohetería y la dinamita que deben explotar delante de la capilla los días determinados. Las obligaciones de tipo social son: el agasajo a los invitados, la provisión de chicha, aguardiente, vinos y viandas, la orquesta y su vestuario personal que tiene que ser de lujo y rango.

III. Breve descripción de la fiesta

El día 24 se iluminan las tres capillas con cerillos (velas), y aproximadamente desde las siete de la tarde comienza la adoración al Niño con los chuntunquis. Rompe la adoración la alférez bailando un chuntunqui con la pareja que ella elige. Se danza hasta el amanecer. La Misa de gallo o Tutamisa (en quichua: misa de media noche), sólo se dice en la iglesia de la capital de la Sección y a la que asiste gran parte de la vecindad de las tres circunscripciones.

El día 25 se continúa con las adoraciones hasta las once de la mañana, en que se dice la misa en Torrejón Grande, continuada de una procesión en el espacio existente delante de la capilla. Allí se arman cuatro o seis altarcillos pequeños para que descansen las andas que sostienen la imagen. Los altarcillos están a responsabilidad de las personas que días anteriores ha escogido y nombrado la alférez.

A las tres de la tarde llegan los invitados a las Ramadas, arregladas junto a un gigantesco churquí existente al lado de la capilla. Allí ya no se adora; se baila a son de una pequeña orquesta, se bebe y se come. Al atardecer, 5 o 6 p.m., la alférez, en compañía de sus padres, o amigos íntimos, o personas de confianza, nombran al padrino del ttipacu, palabra quichua cuya traducción es el que prende.

IV. Nombramiento del ttipacu y costumbres tradicionales

La alférez se acerca al matrimonio escogido para nombrarles padrinos del ttipacu, y les ruega, diciéndoles que le hagan el honor de aceptarle y que ellos son de su estimación. La pareja accede y la alférez, que desde ese instante recibe el nombre de ahijada, les entrega dos llijllas (manteles autóctonos) multicolores y bellamente labrados, y haciendo un lío les amarra sobre los hombros. Luego el padrino del ttipacu, prende en el pecho de la alférez un billete de corte mayor; la madrina le imita, y también algunos invitados. Desde ese momento la orquesta dependerá de las órdenes de los padrinos quienes se arrogan el derecho de silenciarla, o pedir que se ejecute la pieza de su agrado. El objetivo de esta costumbre es económico, sirve de pretexto para recaudar mayor cantidad de dinero destinado a la alférez. El padrino, también puede hacer la madrina), escoge una pareja con quien bailar y sacándole la llijlla la amarra sobre los hombros de la compañera de baile, quien la retiene todo el tiempo que dura la pieza. Al finalizar le pide una colaboración que la guarda en el atado que le devuelve su pareja de baile. Fuera de este aporte cíe dinero, que es obligatorio, los invitados, voluntariamente, prenden en el pecho de la alférez, papel moneda de corte mayor o de acuerdo con la economía personal. A las nueve o diez de la noche, y antes de retirarse los invitados, los padrinos del ttipacu, delante de la ahijada, cuentan el dinero recaudado y se lo llevan consigo.

V. Final de la fiesta

El día 26 comienza la fiesta aproximadamente a las dos de la tarde. Los padrinos del ttipacu continúan su labor de recaudadores hasta cierta hora (4 p.m.), en que se realiza el arco-pfascay o desatar los arcos de plata. Da comienzo la alférez, ayudada por los invitados y amigos que ella ha escogido, a quienes les entrega los objetos de plata antigua: fuentes, ollas, cucharas, cucharones, etc. Concluida la entrega de los objetos de plata, la persona encargada hace reventar dinamita y las campanas de la capilla empiezan a repicar vivamente. Es el momento que todos los portadores de la platería emprenden carrera con dirección hacia un pequeño cerro situado detrás de la capilla. El que llega primero a la cumbre es acreedor a un premio que consiste en un cántaro de chicha de primera clase, llamada en quichua janchi-akha y a una jarra de coctel, preparado con el mejor singani de la región. En el mismo si- I tío continúa la fiesta; se come, se bebe, se baila, hasta la entrada del sol, para después trasladarse a la casa de la alférez y seguir bailando hasta el amanecer.

El día 27, los padrinos de ttipacu invitan a sus allegados y amigos para que les acompañen a la entrega del ttipacu, que se realiza a las dos de la tarde, j La comitiva parte de la casa de los padrinos que van detrás de un camioncito de juguete, arrastrado por un niño. En el diminuto vehículo, han colocado todo el dinero recolectado, muy envuelto de serpentinas, rociado de mixtura y enflorado. Los padrinos y sus invitados portan jarras de coctel o cantarillos de chicha. Faltando poco para llegar a la casa de la alférez se hace reventar dinamita y cohetes. La alférez les recibe con alborozo y les invita la mejor chica que exprofesamente ha guardado para ese momento y comienza la fiesta. A cierta hora se hace entrega del dinero, pero antes la alférez ha nombrado a sus contadores, que son tres, seis o más, que se colocan alrededor de una mesa en el centro de la sala. Los contadores cuentan el dinero y a su vez, entre ellos escogen a un locutor que hace las veces de martillero a objeto de elevar el monto de lo recaudado. Luego los padrinos del ttipacu entregan a la alférez el dinero recaudado, deseándole que lo invierta en buena forma. Se retira la mesa y empieza el baile, terminando así la fiesta de Navidad en Vitichi y Torrejón Grande.

Los días 28 y 29, se repiten las modalidades de la fiesta de Navidad viticheña, en la circunscripción de El Socavón.

Para terminar sus obligaciones, la alférez saliente entrega a la alférez entrante, sendas escobas y jarras, simbolizando la obligación que tendrá durante todo el año de mantener abierta y limpia la capilla que le corresponde, los días jueves y sábado.

Otros datos. Aparte de los chuntunquis, no hay bailes especiales de la fecha, ni determinadas ferias o comercios. Las comidas preferidas de tal fiesta son la picana, el picante de pollo, el caldo de maní. Buñuelos, frutas de la época y en especial las brevas. Se bebe chicha, vino y coctel.

Los misa-chicus se realizan todos los días en que se dice misa, hasta las vísperas del carnaval, generalmente el último misa-chicu es el jueves de compadres.

Las comparsas de adoradores se componen de niños disfrazados con los trajes típicos de la región: calcheños, toropalqueños, cholitas. Portan de instrumentos musicales: quenas, charangos y guitarrillas. Estas comparsas son las que prolongan la fiesta de Navidad en la población, acompañando a los misa-chicus a la iglesia y, después, bailando por las calles hasta la casa del devoto que ha dado el misa-chicu.

La fiesta de Alacitas

I Lugar y vías de acceso.
La fiesta se realiza en la ciudad de Potosí. Se llega por diferentes medios: vías terrestre, férrea y servicio aéreo.

II Nombre popular de la fiesta.
El nombre popular es de Alacitas, voz aimará que quiere decir cómprame.

III Fechas en que se realiza.
La festividad de Alacitas se realiza durante cuatro domingos: 1er Domingo, Espíritu o Pentecostés; 2do Domingo, Octava de Pentecostés; 3er Domingo, Corpus Christi; 4to Domingo, Octava de Corpus.

IV Datos generales sobre la fiesta.
Tiene las mismas características que la fiesta de Alacitas de la ciudad de La Paz, por lo que podría conceptuarse una expansión de ella, ya que también en este caso es la fiesta de las miniaturas, se venden figurillas del Ekhekho y hasta la repostería es elaborada en pequeño.

Igual que en la festividad paceña se hace impresión de periodiquitos de Alacitas, humorísticos y diminutos. Tuvimos la oportunidad de ver dos periodiquitos de alacitas que habían sido dirigidos por el escritor potosino Daniel Zambrana Romero: "Polvorita" y "Don Canuto" pertenecientes a la fiesta del año 1916.

La tradición oral asevera que esta fiesta comenzó a la caída del presidente Mariano Melgarejo, cuando el pueblo quiso conmemorar humorísticamente la toma de Potosí por el tirano, durante el cual los esbirros cometieron actos vandálicos, como el saqueo de las tiendas de comercio.
Antiguamente la fiesta duraba solo tres domingos; el último dedicado al "saqueo" de los objetos que no habían podido venderse. El acto se lo hacía riendo, entre bromas, chistes y juegos.
Hasta el año 1950 la compra de objetos de ala-citas se lo hacía con pequeñas barras de plomo, las mismas que se adquirían a 10 y 20 barras por cinco centavos, (por medio decían).

V La feria.
Antes se realizaba en la calle Comercio, la plaza Alonso de Ibañez y la plazuela 25 de Mayo. Los diferentes objetos se los exponía en la Calle Comercio, los abarrotes en la plaza Alonso de Ibañez y la sección carbonería y productos agrícolas en la plazuela 25 de mayo. Desde hace algunos años ha sido trasladada a la avenida Camacho donde hoy ocupa todo el largo de la vía.

Para mayor información de esta feria, una de las más significativas del departamento, en el croquis dividimos la avenida en dos vías: lado A. y lado B.


LADO A. Desde la esquina que da a la calle Bolívar, el comercio comienza con la sección yesería: se expenden figuras vaciadas en estuco de diablitos, cerdos, cupidos, máscaras, estatuillas de modelos europeos, caballitos, efigies del cómico mexicano Can-la sección de casas, quien también exponen calaveras, Budas, cuadros de colgar; sección muebles, con trabajos de mucho arte y buen gusto; sección cueros, con carteras y bolsas de todo tipo, aun repujadas; sección topa y juguetería; sección dulces, en que se expenden los famosos confites potosinos y otros de almendras almibaradas; sección hojalatería, de utensilios de cocina, tanto diminutos como en tamaño natural; luego vienen puestos de dijes, bisutería y objetos de cuero fabricados en Caiza D.; zapatería y ropa tejida diminuta; banqueros de billetitos de alacitas y de dólares gigantes; sombrerería y tejidos de bolsas nativas, objetos de plata. Luego la sección suertes, con diversiones de futbolines y juegos de azar; sección frutería, y termina la vía con expendedoras de api, mazamorra de maíz morado o amarillo, y empanadas.

LADO B. Comenzando de la esquina de abajo se presentan puestos de comiderías que ofrecen viandas criollas y típicas; ventas de aves vivas y una larga sección con repostería de galletas y pasteles en miniatura: sopaipillas, chambergos, tawa-tawas, ros-quitas, cortados, rombitos, que reciben tales nombres, unos por los ingredientes de su elaboración y otros por la forma en que se ha hecho cocer la masa. De toda la feria la mayor cantidad de puestos de venta son las pastelerías, 21 puestos participaron este año, de los que sobresalía las empanaditas y salteñas de alacitas elaboradas por la pastelería. "El Buen gusto" de doña Cata.

En este lado también se encuentra la sección alfarería con cerámica traida de Wayculi, Cochabamba; Talina, Peñas Blancas, Tupiza; y la que se fabrica en los alrededores de la ciudad de Potosí, a 15 kilómetros, Samasa alta.

Otros datos. Parte de los expositores son comerciantes de La Paz, que traen sus productos a la feria potosina.

En un setenta por ciento los objetos que se ex-penden son fabricados en Potosí, como la pastelería y productos de abarrotes: arroz, harina, azúcar. Algunos juguetes como los caballitos son fabricados en la cárcel de San Pedro de la ciudad de La Paz.

Potosí, 1975

San Bartolomé o la Fiesta del Chutillo

La fiesta se realiza en la ciudad de Potosí y en la capilla de San Bartolomé, situada a treinta kilómetros de la capital del departamento.  leer más

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—Perkha patapi manteca manquita.
Traducción: sobre la pared una ollita de manteca.
(r. C. Pocoata. Prov. Chayanta).

—Larkhata pfinquini Uokhe k'ullu llokheriskha.
Traducción: salta la acequia con un palo debajo del brazo izquierdo.
(r. C. Pocoata. Prov. Chayanta).

—Alkhoypis wallperollaraj.
Traducción: mi perro es todavía cuidador de gallinas.
(r. C. Vitichi. Prov. Nor Chichas).

Nota
Este pasatiempo tan popular en nuestro medio, en las áreas campesinas del departamento de Potosí, la mayoría son en lengua quichua, en razón de que el habitante de dichos lugares prefiere utilizar su lengua madre en muchos aspectos y situaciones. Parece increíble que camino a los quinientos años de imposición de la lengua española, hasta ahora ella no fuera vigente en los grupos nativos bolivianos.

Hasta ahora no hemos elaborado un cancionero boliviano que registre toda nuestra riqueza poética de creación popular. En relación a lo que atesoramos, poco se ha hecho. Se ha recogido alguna coplería perteneciente a determinadas áreas folklóricas pero una obra vertebrada a nivel nacional no tenemos. Una razón más que justifica la publicación de la coplería que pudimos recoger en el departamento de Potosí.

A
AJÍ DE CAMINANTE. (Mina Siglo XX). Vianda preferida por el minero. (Ver cap. Comidas).

ARMADO. (Mina Pailaviri-Potosí). Es el individuo que está sacando de la mina el mineral sustraído, sea en bolsitas o en la forma personal de su ingenio.

ARME. (Mina Pailaviri-Potosí). Es la técnica de ocultar en el cuerpo el mineral que se está robando.

En la toponimia del departamento de Potosí, se observa que la mayoría de los nombres de sitios, lugares, parajes, cerros, minas, etc., si no están en idioma aimará, por lo menos provienen de él o tienen raíz de esta lengua, lo que puede afianzar la teoría de que la expansión del imperio aimará o kolla había pasado los límites de los Charcas.

A

ACACIO. Cantón de Prov. General Bilbao. (Antes perteneció a Prov. Charcas). Del aimará: acaja, aquí está, esto.

La costumbre de apodar es una característica sociológica del pueblo boliviano más adentrada en algunas regiones que en otras. En Potosí es vigente la costumbre y en éste capítulo consignamos los apodos que tienen carácter regional o colectivo:

BARTOLOS, a. de los oriundos del cantón Betanzos, provincia Cornelio Saavedra. El apodo se origina en que festejan con mucho boato y entusiasmo el día de San Bartolomé, patrono del pueblo.

Era una vez una cholita que tenía que casarse con un caballero. Su suegra le ha dicho: cuantos días faltan para el matrimonio. ¿Ya has hecho la chicha? No todavía, traigan maíz, y le habían dado el maíz. La cholita tenía jarritos de plata y en cada jarrito chiquito había puesto cuatro maicitos. Su suegra le ha dicho:

—Esto es hacer chicha. —Si pues.
—Qué es esto, no va alcanzar ni pa el perro, menos para mí.
—Entonces ustedes háganse. Y se había ido acostar y a la media noche se había levantado y se había escapado.