Poemas para el aniversario de Oruro, Revolución de Oruro, de los autores: Humberto Ortiz P., M. Guibarra, Benjamín Guzmán C., Gregorio Reynolds, Guillermo Viscarra Fabre, Óscar Alfaro.
Ciudad de Oruro
Humberto Ortiz P.
En la planicie helada,
donde silva la paja brava
al soplo del vendaval,
se alza la Heroica Villa
que fundará Castro de Padilla.
San Felipe de Austria
te bautizó la colonia;
más, siendo tu raíz milenaria
el gran pueblo de los Urus,
te llamaste con orgullo
la ciudad de Oruro.
Tienes alma proletaria
y tu sangre es mineral;
copajira es tu aliento
y tu canto siempre al viento
recorriendo el arenal.
Son tus manos de minero,
sin jornal y endurecidas;
tu sonrisa es de palliri,
tu overol es de obrero.
Horadada en socavones,
alta tierra de Oruro,
vas muriendo cada día
consumiendo tu futuro
en la llama del carburo.
Oruro
M. Guibarra
Amaneces
vestida de alboradas
y de amor por la libertad.
En tus pampas
danzan las ilusiones
En la colina de tus ideales
surge la estatua de la Patria,
entonando
himnos libertarios.
Oruro
Benjamín guzmán C.
También te expresa tu amor,
cuando más grande, más puro,
tu hija, el gran pueblo de Oruro
la cuna de Pagador.
Madre, soy tu guardia lista
contra la torpe invasión;
baluarte de la nación
contra la innoble conquista.
Por tu augusta libertad
luché en Guaqui con denuedo;
si el patrio amor no cedo,
tampoco, no en mi lealtad.
Y hoy, que libre independiente
te contemplamos con gozo
confunde en tu lauro hermoso
de tu hija, Oruro, el presente.
Oruro
Gregorio Reynolds
Ciudad tendida sobre el yermo, austera,
en que la viera Castro de Padilla,
cual Don Quijote en tierra de Castilla,
la glorificación de su quimera.
¡Como el viajero obsedes, altanera
villa de San Felipe de Austria, Villa
en la cual el pasado se encastilla
y el progreso, entre rieles, se acelera!
Eres el horizonte ilimitado,
eres como tu nombre, igual de un lado
que del otro destino sin distancia.
Dispersión de caminos al futuro,
son los cerebros que te dan prestancia
y tus entrañas de metal Oruro.
Oruro
Guillermo Viscarra Fabre
El viento de la copajira
patina sobre los lomos
de quirquinchos de aluminio
dormidos sobre la arena.
Vestida de marsupial
la serranía de estaño,
por sus cavernas moradas
suelta fantasmas de humo.
Los pulmones de cristal
de los mineros sombríos
se rompen con martillo
de tos verde y cavernosa.
En tanto, el viento delgado
baila una danza de arena
sobre los lomos sonoros
de quirquinchos de aluminio.
Sebastián Pagador
Óscar Alfaro
En Oruro se levanta
Don Sebastián Pagador
y con sus manos quebranta
el cuello del invasor.
Oruro se para y grita.
La sangre de los mineros,
llena de rotos luceros
el arenal que se agita.
Se queja la pachamama.
Y entre llamaradas de ira,
su enorme cabeza gira
el viejo amauta Sajama.
El chapetón cae y truena.
Se agarra el altiplano,
que se le va de la mano,
igual que un chorro de arena.
Y con gesto vencedor,
pisando a la tiranía,
esculpe su bizarría
Don Sebastián Pagador.














