Virgen de Urk’upiña de Quillacollo

El profundo afecto que este pueblo profesa a su "mamita" de Urk'upiña tiene su bellísima explicación.

Cuando Quillacollo, era apenas un pueblito pequeño, mucho menor que Tapacari, Tiquipaya y el Paso, una niña pastorcita de minúsculo rebaño se pasaba días y más días pastando sus ovejas al pie de un promontorio del cerro llamado "El Calvario" frente al rancherío de Cota. Cuando un día se dirigió hacia ella una hermosa dama con un niño en su regazo. Así pasaba las horas ella conversando con la Señora, no una sino muchas veces.

A la niña le parecía este hecho lo más natural, pero no así a sus padres quienes, cuando su hija les hablaba de tales conversaciones, juegos y entretenimientos con madre e hija, fueron a dar parte probablemente al Párroco de entonces que tenía el humilde título de doctrinero y a los principales vecinos del pueblo quienes intrigados por tal noticia pidieron al campesino que apenas se repita el hecho, dé aviso inmediato para cerciorarse de su veracidad.

Un día de esos, probablemente el 15 de agosto, fiesta patronal de la Virgen en su advocación de la Asunción al cielo, vuelve la Señora a visitar a su predilecta, la misma que de inmediato pide licencia y se va corriendo a dar aviso a sus progenitores, los mismos que corren a su vez hacia el Calvario y ven con sus ojos desde la distancia a la Virgen y su niño, mientras que la pastora no cesaba de gritar mostrándoles a la Señora con el dedo ¡allí está, ya está en el cerro! ¡Orccopiña!.

En el lugar ocupado por la Virgen en su visita encontraron los pobladores la Imagen que actualmente es venerada desde ese día con el título especialísimo de Virgen de Urk'upiña, castellanización de Orccopiña.

Editorial "Amigos del Libro" Cochabamba -1980

Contenidos Relacionados

Aún niño, Max, había escuchado a sus padres y abuelos relatos de grandes fortunas en tapados encontrados en la ciudad colonial de Potosí, y ese hecho despertó en él un vivo deseo de encontrar uno en algunas casas viejas de la ciudad.

Frente a su casa en la esquina de las calles General Achá y Ayacucho, se levantaba una antigua casona que sé dice pertenecía a una familia alemana de apellido Barber cuyo jefe de familia era comerciante y realizaba frecuentes viajes de Puerto Villarroel a Trinidad con una pequeña embarcación que poseía, en esos tiempos de la fiebre del caucho.

En Valle Hermoso una de las tradiciones religioso -paganas más conocidas a nivel nacional es la de Santa Vera Cruz que se cumple cada tres de mayo de todos los años, y es una de las fiestas más típicas en Cochabamba.

La capilla actualmente se encuentra a ocho kilómetros de la capital del departamento, en Valle Hermoso, siendo la tercera que se ha verificado en veneración del crucifijo; pues las dos primeras se encontraban en la misma región, pero en la que construyeron hace mucho tiempo atrás.

Mercedes Anaya de Urquidi

Don Crispín, era un hombre afortunado, prestamista de talla. Todos los negociantes necesitados, recurrían a sus arcas hipotecando sus propiedades y joyas con intereses exorbitantes que luego se capitalizaban y al final de cuenta, resultaban escasas las propiedades hipotecadas, para el pago de sus deudas, pues don Crispín no era de los que perdonaba un cobre.

A esta andar el avaro se hizo riquísimo, dueño de inmensas fincas y muchas casas, fuera de joyas empeñadas y dinero hasta para enterrarlo.

La alegría reina en la fiesta, es el matrimonio de su mejor amigo y era su deber acompañarle y desearle las congratulaciones consabidas.

Junto a un grupo de amigos, Remberto, departe amigablemente al calor de la bebida, aquellos años mozos cuando niños solían deambular por todas las campiñas de Tarata, en son de "mack'unquear" las sabrosas frutas aún frescas que colgaban de las huertas de toda la región.

A una distancia de quince kilómetros de la localidad de Punata se encuentra la comunidad de K'uchu Muela lugar donde se encuentra el milagroso niño de Sik'imira, patrono de esta región.

Cuenta la leyenda que dos niños que vivían transitoriamente en la localidad de Tacachi, población cercana a K'uchu Muela ayudaban a sus padres en la cosecha de algunos terrenos trabajando incesantemente desde tempranas horas hasta muy cerrada la tarde con el fin de cumplir su cosecha.

Luego del apresamiento del Inca Atahuallpa por parte de los españoles y con esperanza de su libertad, éste instruyó a sus vasallos recolectar todo objeto de valor que había en todo el imperio, sin embargo, en forma secreta dio la orden de custodiar el más valioso objeto que se encontraba en el valle de k'ochapampa.

En una de las visitas de los súbditos más fieles al Inca en su prisión, éste en tono de preocupación le dice:

Avelino disfruta de una exquisita velada en la tienda de doña Flora con motivo del nacimiento de su primer nieto, hijo de su primogénita hija Aurelia.

La alegría de la fiesta al son de la música, baile y bebida, hace que pierda la noción del tiempo y se dedique a festejar a lo grande este nacimiento hasta llegar a la exageración.

Ya todos los asistentes se han marchado y al verse solo y ebrio, se levanta del poyo donde está, tambaleándose, sale de la casa sin hacer caso del pedido de la hija que le ruega quedarse a descansar.