cuentos chiquitanos

Un domingo de carnaval

Narra: Pedro Ípamo Jiménez.

El caso de Javier sucedió como en los años 40, 50, 60, parece. Justo para el día del carnaval, este hombre se fue a pescar al río. Ustedes saben que los días de carnaval son sumamente sagrados. Durante estos tres días, el ser humano no puede andar solo. Y a este hombre se le ocurrió por necesidad ir de caza ese día, porque a veces uno no tiene carne. En las comunidades no podemos ir al mercado a comprar carne. Uno tiene que pensar en ir al monte o bien ir al río. Entonces, el domingo de carnaval, Javier, le dice a su esposa:

El jichi se lleva el alma de las personas

Narra: Pedro Ípamo Jiménez.

Cuando uno va, por decir, al río y por ahí el Jichi lo ve, ya sea hombre o mujer, se lleva su ánimo, se lleva su alma. Llega la persona a la casa y empieza a enloquecerse, empieza a hacer cualquier estrago en la casa. Bota todas las cosas que hay en la casa y se convierte en un ser feroz. Uno en esas circunstancias no puede dominar al ser humano, porque se vuelve forzudo, y es que automáticamente esa persona está con el Jichi.

Del Pauro y de los Jichis (víboras)

(Narran: Lorenzo García Parapaino y Pedro Ipamo Jiménez)

Nosotros creemos en los Jichis y sabemos también que existen. Están en los manantiales, en lo que nosotros decimos puquios, en los pauros, ahí están los Dueños. Toda la comunidad va ahí a sacar agua, para preparar los alimentos.

Del Jichi que se le aparecía a mi mamá

Entonces, la finada, mi mamá, me decía:

—   Hay un Jichi en el pauro y ese siempre se me aparece.

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Narra: Pedro Ípamo Jiménez.

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Narra: Pedro Ípamo Jiménez.

Narra: Pedro Ípamo Jiménez.

Cuando uno va, por decir, al río y por ahí el Jichi lo ve, ya sea hombre o mujer, se lleva su ánimo, se lleva su alma. Llega la persona a la casa y empieza a enloquecerse, empieza a hacer cualquier estrago en la casa. Bota todas las cosas que hay en la casa y se convierte en un ser feroz. Uno en esas circunstancias no puede dominar al ser humano, porque se vuelve forzudo, y es que automáticamente esa persona está con el Jichi.

(Narran: Lorenzo García Parapaino y Pedro Ipamo Jiménez)

Nosotros creemos en los Jichis y sabemos también que existen. Están en los manantiales, en lo que nosotros decimos puquios, en los pauros, ahí están los Dueños. Toda la comunidad va ahí a sacar agua, para preparar los alimentos.

Del Jichi que se le aparecía a mi mamá

Entonces, la finada, mi mamá, me decía:

—   Hay un Jichi en el pauro y ese siempre se me aparece.

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