Narra: Gregorio Aricoy
Siempre pedimos al Abuelo. Cuando uno va de ida al monte a cazar, digamos, uno dice:
- Abuelo, Abuelo, yo estoy de ida por necesidad, a buscar qué cazar para comer, usted me va a ayudar me va dar.
Entonces, uno mira al árbol y ya se encuentra bichos, ya uno caza. Nosotros solamente le pedimos al monte, a la selva nomás y así cazamos y traemos bichos.





