Descripción de la fiesta

Día 24, San Bartolomé. En la plazuela Mejillones, desde las ocho de la mañana, los Chutillos fletan bestias que los conducirán hasta la capilla de San Bartolomé, sector que también recibe el nombre Cueva del diablo, lugar donde se inicia la fiesta.

A las 11 y 30 a.m. celebra la misa un solo cura. Se continúa con la procesión para la que levantan cuatro altares en los que descansará la efigie del santo o santos que ese día festejan. En el recorrido la procesión pasa por arcos de plata y vuelve a su propio altar, dando por concluida la primera fase de la fiesta en ese día.

A las dos de la tarde, aproximadamente, comienza la segunda fase que consiste en una especie de carrera de caballos, que parte desde la puerta de la capilla, pasando por la puerta del diablo, continuando por San Antonio, Chisiraya, lugar en que los Chutillos se detienen a descansar y a beber la chicha que les invitan los amigos y familiares que estaban aguar-dándoles; después continúa la carrera por Tturu o Chaca, hasta llegar al Teatro al Aire libre, lugar ya citadino. En este punto los grupos se dividen: los Chutillos de San Roque se dirigen a su barrio, y los otros dos grupos hasta el Arco de Cobija, donde se separan los unos a San Juan y los otros a San Benito, a celebrar la fiesta en casa de los pasantes y alféreces.

Otros años, el recorrido de los Chutillos es el siguiente: parten de la puerta de la capilla, pasar por el camino de Cantumarca, desvían por el cruce al Ingenio Velarde, pasan por la Chaca (puerta falsa del ingenio), llegan a la pulpería Velarde, suben por la calle lawa cayu hasta el primer Arco de Cobija. En este punto se dispersan los tres grupos dirigiéndose a sus respectivos barrios: San Benito, San Roque y San Juan.

Día 25 o del Majtillo. Se festeja en las casas de los pasantes o alféreces. También lo llaman uchú día (día del ají), uchú chico (día del ají pequeño).

Se efectúa la costumbre del ttipacu que consiste en prender en el pecho de los pasantes, billetes de corte mayor. Algunos mandan a la casa de los pasantes los tradicionales arcos, o sean los arcos ador nados de flores y papel moneda, que el siguiente año debe ser devuelto al próximo pasante, duplicando la cantidad que hubiera recibido.

Día 26 o del Thapuquillo. También recibe el nombre de dejamen. En la ciudad hacen guirnaldas de flores de papel, antiguamente eran hechas de filigrana de plata.

En el campo, o sea en la circunscripción de San Bartolomé, este día, los pasantes y sus invitados, tienen por costumbre cubrirse la espalda con los cueros de las llamas derribadas para la comilona de los tres días de fiesta. Así ataviados corretean por los cerros. En inris beben chicha aderezada con un pedazo de estiércol de llama y una hoja de coca. Toman alcohol.

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La fiesta se desarrolla en dos lugares diferentes: la ciudad y el campo, por la que tiene distintas características, en razón de los diferentes estratos sociales de los participantes. En la una priman las costumbres citadinas, y en la otra es indudable el sello campesino.

En la ciudad los pasantes o alféreces corresponden a un número limitado: tres por cada barrio o parroquia que participa: San Juan, San Benito y San Roque. En el campo o más propiamente en la circunscripción campesina donde se levanta la capilla de San Bartolomé, pasan de 40 pasantes.

La fiesta comienza en La Puerta, nombre del rancherío donde está la capilla de San Bartolomé. También se la conoce por La Puerta del diablo. La leyenda recogida por Julio Lucas Jaimes (Brocha Gorda), refiere así: "Según la tradición de los aborígenes americanos súbditos del Inca, el espíritu maligno, llamado Umphurruna (hombre sombrío) arrojado desde la mansión de la luz a la tierra brumosa, había visto en ella a Sapállay, la sola, la única en belleza sobrehumana y en el candor y la ingenuidad atribuidas a la Inocencia, de la cual era símbolo.

El ttimpu, que lo preparan con las cabezas de las llamas que han carneado para la fiesta. El chicharrón preparado con la grasa de las llamas. Tales viandas las preparan después del último día que oficialmente se conceptúa el último día o dejámen. Con estas comidas agasajan y agradecen a los que han ayudado en la organización y realización de la fiesta: familiares y amigos.

Día antes al 24 de agosto llegan a la ciudad de Potosí, cantidad de campesinos trayendo sus bestias de silla a objeto de fletar a los participantes de Chutillos. Los dueños hacen el oficio de postillones, al mismo tiempo que cuidan de sus animales.

La feria de flete se efectúa en la Plazuela Mejillones (antes de nombre Plazuela Dolores), desde donde parten los Chutillos rumbo a La Puerta.

Danzas, bailes, música y canciones

Los deberes de los pasantes y alféreces, es preparar la fiesta. Durante un mes antes, los pasantes rodean a los que participarán en la fiesta con el nombre de Chutillos. O sean los jinetes disfrazados que intervendrán en la carrera desde la ciudad de Potosí hasta la capilla de San Bartolomé.

La fiesta compromete en la ciudad de Potosí, los barrios de San Benito, San Roque y San Juan, donde se organizan comparsas de Chutillos, que el día de la fiesta se dirigen al lugar de la capilla de San Bartolomé.

En este sitio participan las gentes de los rancheríos y lugares llamados Puerta del Diablo, o simplemente La Puerta, San Antonio, Chisiraya, Tturo y del teatro al aire libre de la ciudad capital.

Los cargos y sus nombres populares

La fiesta se celebra el 24 de agosto, día de San Bartolomé y dura el 25 y 26 inclusive. A veces aprovechan de la fiesta para rendir culto a San Ignacio, imagen que también guarda la capilla.

El mismo Jaimes, risueñamente, historia así el origen de la erección de la fiesta: "se pensó seria-mente en secuestrar al diablo —dice el tradicionista—, en su propia morada, y para ello se construyó un nicho cerca de la cueva y se empotró en él, la Santa Cruz bendita y llevada en procesión solemne".